AGENDA ORIENTAL, SANTO DOMINGO. Antes de recibir el sable, colocarse las insignias y salir de una academia convertido en oficial, un cadete pasa cuatro años bajo un régimen de formación que también representa una inversión para el Estado. No se trata únicamente de pagar las clases que recibe: hay que vestirlo, equiparlo, proporcionarle los artículos que necesita para permanecer en la academia y, además, pagarle un salario mientras estudia.
Los datos suministrados permiten ponerle una cifra a parte de esa inversión. Solo entre formación, uniformes, equipos y un año de remuneración, el gasto asociado a un cadete que inicia su preparación supera los RD$606 mil.
El cálculo parte de RD$244,150 establecidos como costo promedio de formación y equipamiento, a los que se agregan RD$362,090.28 correspondientes a 12 meses de salario, tomando como referencia una remuneración bruta mensual de RD$30,174.19.

Y esa inversión no corresponde a unos pocos jóvenes. Actualmente, 634 cadetes, aspirantes y guardiamarinas se encuentran en las academias del Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada, preparándose para convertirse en los futuros oficiales de las Fuerzas Armadas.
Vestir a un futuro oficial también cuesta.
Cuando un joven consigue una plaza en una academia militar, comienza una transformación que también se refleja en lo que necesita para permanecer dentro de ella.
Atrás queda la ropa de uso cotidiano. Su nueva rutina requiere uniformes para diferentes actividades, botas de combate, pantalones, camisas, chamacos, kepis y otras prendas propias de la vida militar.
El desglose entregado para 2026 coloca en RD$244,150 el costo promedio destinado a la formación y los artículos requeridos por cada cadete.
La lista permite entender cómo se distribuye parte de ese dinero. No se limita a los uniformes: aparecen también un colchón, traje de parada, sable de mando y otros artículos que acompañan diferentes momentos de la carrera.
Algunos son utilizados desde los primeros años; otros aparecen conforme el estudiante se aproxima al final de su preparación.
Por esa razón, los RD$244,150 no significan necesariamente que cada 12 meses se vuelva a comprar exactamente el mismo conjunto de artículos. Se trata del costo promedio reportado para cubrir diferentes necesidades del cadete durante su formación.
Estudian, entrenan y también cobran.
Mientras un estudiante universitario convencional generalmente debe buscar por su cuenta cómo financiar sus gastos durante la carrera, la dinámica de las academias militares es distinta.
Los cadetes reciben una remuneración mientras se preparan para convertirse en oficiales.
En 2026, el salario bruto utilizado como referencia comienza en RD$30,174.19 mensuales. En doce meses representa RD$362,090.28.
Es precisamente al agregar esta remuneración a los RD$244,150 destinados a formación y equipos que la inversión de referencia alcanza los RD$606,240.28 por cadete.
Pero tampoco todos cobran lo mismo. A medida que avanzan dentro de la academia, la remuneración aumenta. Para un cadete de cuarto año, el salario bruto reportado alcanza RD$31,338.65 mensuales, unos RD$376,063.80 en doce meses.
Tomando el mismo costo promedio de formación y equipos como referencia, la suma asciende a aproximadamente RD$620,213.80.
De esta manera, el dinero destinado a un futuro oficial también va aumentando conforme se acerca el momento de su graduación.
Cuatro años cobrando antes de convertirse en oficial
La dimensión del gasto se entiende mejor cuando se toma en cuenta que convertirse en oficial no es un entrenamiento de algunos meses. La carrera dura cuatro años.
Durante ese período, los jóvenes permanecen sometidos a una formación que combina estudios universitarios, preparación militar, entrenamiento físico, disciplina y especialización según la institución a la que pertenecen.
Y durante esos cuatro años continúan recibiendo remuneración. Solo si se utilizara como referencia durante toda la carrera el salario inicial de RD$30,174.19 —sin aplicar los incrementos de los cursos superiores—, cuatro años de sueldo representarían más de RD$1.4 millones por cadete.
La cantidad real puede ser superior precisamente porque el salario aumenta a medida que el estudiante avanza.
A esa cifra todavía habría que añadir los recursos destinados a su formación, uniformes, equipos y demás necesidades que surgen durante esos cuatro años.
634 jóvenes están en ese proceso.
Actualmente, 634 jóvenes aparecen registrados en las diferentes etapas de formación de las tres ramas de las Fuerzas Armadas.
La mayoría son hombres: 521, frente a 113 mujeres. Pero la cantidad varía considerablemente dependiendo de la institución.
El Ejército concentra el grupo más numeroso, con 271 jóvenes. De ellos, 230 son hombres y 41 mujeres.
En cuarto año aparecen 50 cadetes; otros 58 están en tercero y 88 en segundo. A ellos se agregan 75 aspirantes a cadetes, quienes se encuentran en una etapa previa dentro del proceso.
Ejército concentra la mayor cantidad
Que el Ejército tenga la mayor cantidad también significa que allí se concentra una parte importante de los jóvenes que el Estado está preparando para convertirse en oficiales en los próximos años.
Entre quienes ya aparecen como cadetes, 88 están en segundo año, 58 en tercero y 50 cursan el cuarto, estos últimos más próximos a completar la carrera.
Otros 75 aparecen todavía como aspirantes.
La presencia femenina sigue siendo minoritaria: de los 271 jóvenes registrados, 41 son mujeres, frente a 230 hombres.
Más de 200 se preparan en la Fuerza Aérea
La Fuerza Aérea registra otros 203 jóvenes, distribuidos entre 160 hombres y 43 mujeres.
De ellos, 54 están en cuarto año, 33 cursan tercero y 44 aparecen en segundo. Otros 72 figuran como aspirantes a cadetes.
Es precisamente dentro de esta carrera donde la formación académica se cruza con áreas especializadas vinculadas a las ciencias aeronáuticas, además de la preparación militar que reciben quienes aspiran a convertirse en oficiales.
Los cadetes permanecen durante cuatro años dentro del sistema antes de completar la carrera y recibir el grado correspondiente.
En la Armada son guardiamarinas.
La denominación cambia cuando se llega a la Armada.
Allí los futuros oficiales son guardiamarinas, pero el objetivo es el mismo: completar cuatro años de preparación antes de incorporarse como oficiales navales.
Actualmente hay 160 guardiamarinas, de los cuales 131 son hombres y 29 mujeres.
A diferencia de los datos entregados por las otras instituciones, en la Armada aparecen estudiantes distribuidos en los cuatro años de formación.
La mayor cantidad está comenzando: 74 cursan primer año. Otros 34 se encuentran en segundo, 33 en tercero y 19 están en cuarto año, a las puertas de completar la carrera.
El gasto no termina en RD$606 mil
Aunque los RD$606,240.28 permiten dimensionar cuánto puede representar un cadete en un año tomando dos componentes identificables, esa cifra no cuenta toda la historia.
Mantener funcionando una academia implica profesores e instructores, aulas, instalaciones deportivas y militares, mantenimiento, transporte, servicios y una estructura administrativa destinada a sostener la preparación.
Existen además otros gastos asociados a la permanencia diaria de los estudiantes que no pueden sumarse individualmente mientras no exista un monto específico por persona.
Por eso, los RD$606 mil sirven como una referencia de los gastos que sí pueden identificarse directamente: RD$244,150 correspondientes al costo promedio reportado para formación y equipos y más de RD$362 mil en un año de remuneración.
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