AGENDA ORIENTAL. El legendario salsero desarrolló una sólida carrera paralela en el cine y la televisión durante las décadas de los 80 y 90, demostrando que su talento trascendía los escenarios musicales.
Mucho antes de que los músicos latinos cruzaran masivamente al cine y la televisión, Willie Colón ya estaba rompiendo esquemas. El trombonista, productor y compositor conocido mundialmente como "El Malo del Bronx" construyó en las décadas de 1980 y 1990 una respetable carrera como actor, participando en producciones que hoy son objeto de culto.
De la Fania a Hollywood
Mientras su música evolucionaba y su impacto en la salsa se consolidaba, Colón decidió explorar su faceta interpretativa, llevando a la pantalla la misma autenticidad callejera que caracterizaba su imagen pública. Su imponente presencia y su origen neoyorquino le abrieron las puertas del cine de acción y el drama urbano.
Vigilante (1983): Colón interpretó a "Ricky", un miembro de una liga de vigilantes que se organiza para combatir la violencia en las calles de Nueva York. La película, conocida también como Street Gang, se ha convertido en un clásico del cine de explotación urbano de los 80.
The Last Fight (1983): Posiblemente su proyecto más significativo en la gran pantalla. Colón compartió créditos con su compañero y amigo Rubén Blades en un drama ambientado en el mundo del boxeo. La película, dirigida por Fred Williamson, capturó la esencia de los barrios latinos y la química innegable entre dos de las figuras más importantes de la salsa de todos los tiempos.
It Could Happen to You (1994): En un cambio de registro total, Colón apareció en esta comedia romántica protagonizada por Nicolas Cage y Bridget Fonda, interpretándose a sí mismo en una escena que añadió autenticidad latina a la producción de Hollywood.
Incursión en la Televisión
Miami Vice (1987): En la cúspide de la fama de la serie, Colón participó en el episodio "Cuba Libre" de la tercera temporada. Interpretó a "Orlando 'El Lobo' Broder", un complejo traficante de armas que demostró su capacidad para sostener papeles dramáticos junto a estrellas como Don Johnson y Philip Michael Thomas.
La incursión actoral de Willie Colón no fue una simple distracción de su carrera musical, sino una extensión natural de su versatilidad artística. Al igual que en la música, donde fusionó ritmos y desafió convenciones, en la actuación buscó personajes que reflejaran las experiencias y luchas de la comunidad latina en Estados Unidos.
Hoy, mientras su legado musical continúa sonando en cada rincón del mundo, estas interpretaciones cinematográficas permanecen como testimonio de un artista que nunca se conformó con una sola etiqueta: Willie Colón, el Malo que también supo ser bueno frente a las cámaras.


