La Habana, Cuba. – Vladimir “Vlady” Gómez, periodista, comunicador, influencer y figura pública, conocido mundialmente como «No Me Aborden Al Artista» concluyó una visita de casi tres semanas a Cuba, su país natal, en un viaje que, según explica, tuvo como propósito principal reencontrarse con sus raíces, convivir con los cubanos y documentar desde una perspectiva personal la realidad que encontró durante su estadía.
Durante su permanencia en la Isla, Gómez decidió alejarse de una experiencia turística convencional. Se hospedó en un Hostal en La Habana Vieja y compartió espacios cotidianos con residentes, comerciantes, trabajadores, artistas y ciudadanos que le permitieron conocer de cerca diferentes perspectivas sobre la vida en Cuba.
“No viajé a Cuba para convertirme en portavoz de ningún gobierno, partido o postura política. Viajé a mi país natal como cubano, como comunicador y como ser humano. Quise caminar sus calles, sentarme con su gente, escuchar sus historias y vivir, aunque fuera durante unas semanas, una realidad que muchas veces se observa desde lejos y se interpreta sin haberla experimentado”, expresó Gómez.
“No fui a Cuba a defender ni a atacar a nadie. Fui a vivir una experiencia que necesitaba vivir personalmente. Dormí, caminé, conversé, enfrenté los apagones y conocí a personas que tienen historias que merecen ser escuchadas. Mi responsabilidad como comunicador es contar lo que veo y escuchar lo que me dicen, dejando que el público saque sus propias conclusiones.” Concluyó, Vladimir “Vlady” Gómez
UNA EXPERIENCIA MÁS ALLÁ DE LAS REDES SOCIALES
Uno de los elementos que marcó la visita de Gómez fue experimentar personalmente los prolongados apagones que afectan a distintas zonas de Cuba.
Durante su estadía, el comunicador pudo experimentar interrupciones del servicio eléctrico y conversar con residentes sobre las dificultades cotidianas relacionadas con el suministro de energía, combustible y otros servicios.
Gómez señala que las circunstancias económicas y energéticas de Cuba están vinculadas a un complejo escenario nacional e internacional y que existen diferentes interpretaciones políticas sobre las causas de la situación.
“Yo no pretendo convertirme en economista, historiador ni analista político de Cuba. Lo que sí puedo decir es que estuve allí. Viví los apagones. Conversé con personas que tienen que organizar su vida alrededor de esas circunstancias. Eso no es una opinión política; es una experiencia que viví personalmente”, sostuvo.
El comunicador también hizo un llamado a evitar conclusiones simplistas sobre una realidad que, según pudo comprobar durante su viaje, tiene múltiples dimensiones.
CUBA DESDE LA MIRADA DE UN CUBANO QUE REGRESA
Para Gómez, regresar a Cuba representó además un proceso profundamente personal.
La experiencia de convivir durante varias semanas con cubanos en La Habana Vieja le permitió reencontrarse con elementos culturales, humanos y cotidianos de su país natal que, según explica, no pueden comprenderse completamente desde las redes sociales o desde la distancia.
“Hay una diferencia enorme entre hablar de Cuba y vivir Cuba. Yo quise vivirla. Quise escuchar a la señora que tiene que resolver su día, al joven que tiene sueños, al artista que quiere crecer, al trabajador que enfrenta dificultades y también a quienes tienen una visión completamente diferente de la mía. Todas esas voces forman parte de la historia”, afirmó.
Gómez agradeció a las personas que le abrieron las puertas durante su estadía y que permitieron que pudiera documentar diferentes facetas de la vida cubana.
ENTREVISTAS INÉDITAS Y UNA SERIE ESPECIAL SOBRE TESTIMONIOS DESDE CUBA
Como parte de su producción audiovisual, Vladimir “Vlady” Gómez sostuvo conversaciones con diferentes personas vinculadas al mundo artístico y mediático cubano.
Entre los contenidos grabados durante su viaje se encuentran entrevistas relacionadas con la figura del influencer cubano Alex Otaola y con las controversias que, según relataron algunas de las personas entrevistadas, se han generado alrededor de su actividad pública y política desde el exilio en Miami.
Gómez enfatiza que dichas conversaciones serán presentadas como testimonios de las personas entrevistadas, sin que ello implique que él esté certificando como hechos las acusaciones o señalamientos expresados por terceros.
“Mi trabajo no es dictar sentencia sobre nadie. Mi trabajo es preguntar, escuchar, documentar y presentar las voces de las personas que aceptaron hablar conmigo. El público será quien evalúe lo que cada entrevistado tenga que decir”, explicó.
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