AGENDA ORIENTAL. – Dos eventos, sutilmente interrelacionados, se produjeron el martes y miércoles de la pasada semana: el discurso (por cadenas de radio y TV) del presidente del PRM, José Ignacio Paliza, primera vez lo hace; y la firma de un acuerdo entre el presidente Abinader y el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth (por coincidencia, también primera vez que un jefe del Pentágono norteamericano visita RD); todo lo cual provocó nuestra reflexión, empezando con esta pregunta: ¿será el narcotráfico el Waterloo del PRM?
Es pertinente recordar que la historia universal registra la batalla de Waterloo (18 de junio de 1815) como la última y definitiva derrota militar y política que sufrió el ejército francés, comandado por el emperador Napoleón Bonaparte.
Evidentemente, la “lucha contra el narcotráfico” fue la conexión entre ambos eventos. Pero, en el caso de Paliza, presidente del PRM, nos preguntamos:
¿Cuál fue la real motivación para esa sorpresiva exposición? ¿Se debió al acoso social que siente el gobierno del PRM-Abinader por la cantidad (15 por ahora) de legisladores, directores de distritos municipales, regidores, vocales, funcionarios y dirigentes del PRM identificados y acusados de narcotraficantes por la DEA y justicia norteamericanas?
¿Estuvo motorizada por la visita del secretario de Guerra de EE.UU., debidamente programada e informada públicamente por el presidente Abinader, dos días antes de la declaración de Paliza?
El gobierno norteamericano ha manifestado claros propósitos con respecto a sus intereses geopolíticos y el gobierno del presidente Nicolás Maduro, acusado de “narcoterrorista”. Son los “objetivos que se ven”. Entonces, ¿cuáles son los verdaderos propósitos, “que no se ven”?, de esa agresividad política y militar de EE.UU. contra el gobierno de Venezuela?
¿Por qué la genuflexión del gobierno del PRM-Abinader para ceder, tan dócilmente, para supuestas logísticas del ejército norteamericano los aeropuertos de la Base Militar de San Isidro y el Internacional de Las Américas? ¡Acontecimiento histórico! ¡Insólita e injustificable afrenta a la soberanía nacional! ¡Duarte se revuelca en su nicho en protesta!
Ahora bien, ¿Será verdad que los objetivos del gobierno norteamericano son el narcotráfico y las arbitrariedades del gobierno de Maduro? ¿Serán los pretextos para neutralizar la reacción de la comunidad internacional? Mientras ¡se pretende asumir el control de las enormes reservas de petróleo, de gas natural, de diamante, oro, bauxita, carbón, níquel, cobre y toneladas de tierras raras que existen en Venezuela!
Para materializar esos malsanos propósitos, se violentarán el principio de soberanía, autodeterminación y libre albedrío de los pueblos; también varios convenios internacionales y los principios fundacionales de la ONU.
¡En modo alguno defendemos al gobierno de Nicolás Maduro! Son varias nuestras publicaciones denunciando las ejecutorias antidemocráticas de ese gobierno. Consideramos que Maduro implementa malas prácticas gubernamentales, ha cometido graves errores económicos, sociales y políticos perjudicando al pueblo, coartando las libertades, conculcando los derechos humanos y provocando la forzada emigración de más de 8 millones de venezolanos. ¡Que conste!
Con respecto a las declaraciones de Paliza, presidente del PRM, debemos reflexionar las respuestas a estas preguntas:
1.- ¿Por qué acusa a los anteriores gobiernos peledeístas de la responsabilidades para que en el PRM haya tantos dirigentes vinculados al narcotráfico? 2.- ¿Por qué no se hizo una seria autocrítica y pidió disculpa al pueblo?
3.- ¿Por qué no identificó, responsablemente, a los otros narcotraficantes que llamó a entregarse? 4.- ¿Por qué no utiliza los diferentes mecanismos y recursos que, para estos fines, dispone su gobierno? 5.- ´¿Esperará que la DEA y justicia norteamericanas sigan identificando a los narcotraficantes vinculados al PRM y su gobierno, para luego actuar?
A propósito de los escandalosos casos de los diputados, directores, regidores y vocales que, con dinero proveniente del narcotráfico ganaron sus cargos, preguntamos: 6.- ¿Qué dice o hará la Junta Central Electoral? 7.- ¿Cuáles son las acciones del Ministerio Público “independiente”? 8.- ¿Por qué no se aplican las disposiciones que sobre esos casos disponen las leyes No. 155-17 contra el Lavado de Activos y la No. ¿340-22 sobre Extinción de Dominio?
Es evidente que para lograr los triunfos electorales del PRM (2020 y 2024) hubo dinero ilícito, aportado por narcotraficantes que ya se han declarado culpables, esa situación, 9.- ¿tendrá repercusión en sectores de la clase política y de la sociedad civil dominicanas?
Ante esta comprobada situación de los triunfos del PRM: 10.- ¿La clase media urbana que apoyó las candidaturas del PRM estará preocupada observando el futuro del PRM? 11.- ¿Esos escándalos del narcotráfico impactarán en la imagen y credibilidad políticas del PRM?
Por las posibles respuestas a las anteriores preguntas, exhortamos a reflexionar seria y objetiva la respuesta a la pregunta No. 12: ¿Será el narcotráfico el Waterloo del PRM?
29 de noviembre de 2025.

