Rolex de RD$5 MM regalado a Hazim fue comprado con parte de soborno de Eduardo Read, según MP

AGENDA ORIENTAL, SANTO DOMINGO. El expediente con el que el Ministerio Público solicitó medida de coerción contra los imputados en el presunto desfalco del Seguro Nacional de Salud (Senasa) revela que parte del dinero con el que se compró el Rolex Daytona valorado en RD$5 millones, para Santiago Hazim, provino de los sobornos canalizados a través de una de las empresas de Eduardo Read Estrella, a quien le fue impuesto arresto domiciliario como prisión preventiva.

«Además del fraude del programa de Nutrisalud de la empresa Flavorheart Food Parts, esta empresa fue utilizada como instrumento para la adquisición de un
reloj marca Rolex Daytona, valorado en ochenta y tres mil dólares norteamericanos (USD$83,000.00), destinado al imputado Santiago Marcelo Hazim Albainy, lo que muestra una modalidad de soborno desarrollada por este imputado», sostiene.

En ese sentido, añade que «dicho reloj fue comprado al señor Manuel Enrique Ovalle Tapia, utilizando el dinero proveniente de los sobornos entregados por las empresas Nutri-Med y Khersum (cuyo propietario es Read Estrella) al imputado Santiago Marcelo Hazim Albainy a través de su interpósita persona, el señor José Pablo Ortiz Giráldez. representadas por José Pablo Ortiz Giráldez para canalizar los pagos de sobornos de las empresas Nutri-Med y Khersum, a favor del imputado Santiago Marcelo Hazim Albainy, con la empresa Flavorheart Food Parts», dice textualmente el expediente.

El órgano acusador indica que lo anterior «confirma existencia de una red de corrupción y lavado de activos que utilizó las contrataciones de servicios de salud y farmacéuticos para desviar fondos de la institución para beneficio personal de la máxima autoridad de la institución, imputado Santiago Marcelo Hazim Albainy».

El presunto soborno con el Rolex se suma a un entramado de irregularidades que involucra millones de pesos desviados de los programas de salud pública, cuestionando la transparencia y la supervisión de los contratos y adendas suscritos por Senasa entre 2016 y 2025.

La Contraloría, según destaca el mismo expediente, concluyó que los mecanismos de fiscalización fueron ignorados deliberadamente, permitiendo que se continuaran desembolsando recursos sin evidencia de prestación efectiva de los servicios y facilitando la canalización de sobornos hacia los involucrados en el entramado.