AGENDA ORIENTAL, SANTO DOMINGO.
Escrito: Dulcenis Trinidad
Miembro Comité Central FP.
Este domingo 30 de noviembre, miles de dominicanos están llamados a salir a las calles en una manifestación nacional que promete sacudir conciencias y también realidades. La Marcha del Pueblo, convocada por Fuerza del Pueblo, no es un acto simbólico: es un llamado urgente a dignificar la vida, a exigir cambios reales, a reconstruir el futuro y, para quienes vivimos en Santo Domingo Este, representa una oportunidad histórica para poner en el ojo público nuestras carencias y exigir respuestas concretas.
Esta marcha es clave, especialmente para nosotros, porque la convocatoria parte de una convicción, que las familias dominicanas hoy enfrentan una crisis profunda, marcada por múltiples carencias que afectan directamente la calidad de vida. Entre los reclamos centrales figuran:
- La exigencia de una indexación salarial, para que el ingreso de los trabajadores no se devalúe ante la inflación.
- La necesidad de que los precios de los alimentos, medicamentos y servicios esenciales como agua potable sean accesibles.
- El reclamo de seguridad ciudadana, en barrios que cada día piden protección ante la violencia, la delincuencia y la impunidad.
- Denunciar apagones recurrentes, deficiencias en los servicios públicos, crisis en transporte y la inestabilidad económica, factores que golpean fuerte a las familias trabajadoras.
Para Santo Domingo Este, donde muchos viven el día a día con estas carencias, estos reclamos no son abstractos: tocan lo más profundo de nuestra cotidianidad.
Si participamos activamente, nuestra comunidad puede ganar.
Visibilidad y presión real
Cuando miles marchan juntos, no hay problema silenciado que resista el clamor colectivo. Esta marcha puede poner en la agenda nacional y mediática las demandas de barrios olvidados, esos pequeños rincones de nuestro SDE donde el acceso al agua, los servicios básicos y la seguridad siguen siendo una quimera.
Unidad, conciencia y protagonismo ciudadano
No se trata solo de reclamar, se trata de unirnos. Trabajadores, amas de casa, jóvenes, comerciantes, estudiantes, líderes comunitarios, todos alzando la voz. Esa unión fortalece nuestra identidad, nuestro sentido de comunidad, y demuestra que podemos organizarnos desde lo local para exigir lo justo.
Una plataforma para justicia social y cambio real
La Marcha del Pueblo abre la puerta a políticas reales, salarios dignos, precios razonables, servicios garantizados. Si logramos llevar nuestras necesidades al centro del debate nacional, podemos impulsar transformaciones profundas.
Esperanza y dignidad para Santo Domingo Este
Más allá de demandas y consignas, esta marcha puede devolvernos algo valioso: la esperanza. Esa que nace cuando los ciudadanos se sienten escuchados, cuando sienten que su voz importa, cuando creen que juntos pueden lograr un cambio.
Un llamado a actuar: tu voz, tu presencia, tu compromiso
Si vives en Santo Domingo Este, tu presencia cuenta. Invita a tu familia. Llama a tus vecinos. Organízate con tu comunidad. Lleva contigo las pancartas, tus reclamos, tu dignidad. Haz de esta marcha un acto de fe en un futuro distinto, digno, justo, humano.
Porque no solo marchamos por el país.
Marchamos por nuestro barrio, por nuestras familias, por nuestros sueños.
Marchamos para que Santo Domingo Este deje de ser una zona olvidada y se convierta en símbolo de dignidad, solidaridad y cambio real, no mediático.
La Marcha del Pueblo somos tú, soy yo, somos todos juntos, por un Santo Domingo Este que merezca renacer.

