“Consideramos que no se podía proclamar el triunfo del candidato del oficialismo, debido a que no se habían presentado las actas de escrutinio”, dijo, en su alocución.
Detalló que esa conclusión fue alcanzada luego de intercambios con el panel de expertos electorales de las Naciones Unidas, representantes del Centro Carter y con el excanciller de Brasil y asesor del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Celso Amorín.
Como resultado de ese análisis, Fernández señaló que recomendó colocar en el centro del debate nacional un diálogo político genuino entre venezolanos.
“Esta propuesta busca ofrecer un camino hacia la paz, la reconciliación y la estabilidad política en Venezuela, y esperamos que pueda ser aceptada y apoyada como una iniciativa pragmática y eficaz para evitar nuevas confrontaciones que impidan el desarrollo económico y social de la sociedad venezolana”, manifestó.
Su postura ocurre a más de un año de las elecciones presidenciales venezolanas de julio de 2024, donde Maduro fue proclamado ganador por el Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por chavistas, con 51,2 % de los votos, mientras la oposición, liderada por María Corina Machado, denunció irregularidades y presentó cifras propias que le otorgaban la victoria a su candidato Edmundo González Urrutia. Las protestas posteriores fueron reprimidas, dejando decenas de muertos y miles de detenidos según informes de derechos humanos.
Fernández participó como observador internacional en aquel proceso electoral y junto a otros veedores como el expresidente colombiano Ernesto Samper, había calificado la jornada como un proceso pacífico y transparente, resaltando que los sistemas electorales venezolanos están “entre los más blindados de América Latina”.