AGENDA ORIENTAL, SANTO DOMINGO. Los virus pueden propagarse por diferentes vías y no todos se transmiten de la misma manera. Un estornudo, tocar una superficie contaminada o compartir objetos pueden convertirse en puntos de entrada para agentes infecciosos, por lo que conocer sus formas de transmisión ayuda a reducir el riesgo de enfermedad.
Según especialistas de Cleveland Clinic, los principales mecanismos de contagio incluyen la transmisión respiratoria, el contacto directo, las superficies contaminadas, la vía fecal-oral, la sangre y los vectores como mosquitos o garrapatas.
Un estornudo puede convertirse en una vía de contagio.
La transmisión respiratoria ocurre cuando una persona habla, tose o estornuda y expulsa partículas que pueden llegar a otra persona. Algunas gotículas pueden desplazarse hasta aproximadamente 1,8 metros, aunque existen virus más contagiosos, como el sarampión, que puede permanecer en el aire durante horas.
El contacto directo también representa una vía frecuente de propagación. Algunos virus pueden transmitirse mediante la piel, las membranas mucosas o fluidos corporales, como ocurre con el herpes simple y el virus del papiloma humano (VPH).
Superficies, alimentos y manos también pueden transmitir virus
El contagio indirecto ocurre cuando un virus permanece en una superficie contaminada y una persona entra en contacto con ella para luego tocarse los ojos, nariz o boca.
La vía fecal-oral se presenta cuando partículas contaminadas llegan a alimentos, agua o manos sin lavar, como sucede con virus como el norovirus y la hepatitis A.
En tanto, la transmisión por sangre incluye enfermedades como el VIH y las hepatitis B y C, que pueden pasar al organismo mediante sangre infectada o ciertos fluidos corporales.
Factores que determinan qué tan rápido se propaga un virus
La facilidad de contagio depende de varios factores, entre ellos el tipo de virus, la vía de transmisión, el periodo de incubación, las condiciones del ambiente y el estado del sistema inmunitario.
Algunos virus pueden transmitirse incluso antes de que aparezcan síntomas. En casos como la influenza y la varicela, una persona puede contagiar entre uno y dos días antes de sentirse enferma.
Además, factores como espacios cerrados, alta concentración de personas, mala ventilación y ciertas condiciones climáticas pueden favorecer la propagación.
Medidas para reducir el contagio
Los especialistas recomiendan mantener hábitos simples para disminuir la exposición a los virus, como:
- Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón.
- Evitar tocarse los ojos, nariz y boca con las manos sucias.
- Cubrirse al toser o estornudar.
- Limpiar superficies de uso frecuente.
- Mantener al día las vacunas recomendadas.
- Usar mascarilla en lugares de mayor riesgo cuando sea necesario.
- Mantener una alimentación saludable, descanso adecuado y actividad física.
Conocer las formas en que los virus se movilizan permite tomar mejores decisiones y reducir las posibilidades de contagio tanto en el hogar como en espacios públicos.
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