AGENDA ORIENTAL, SANTO DOMINGO.
Por: Ing. Alexandra Peña
Integrante de la Dirección Política
Partido Fuerza del Pueblo (FP).
Literalmente, blackout significa un apagón eléctrico general. Esta palabra transfiere una sensación de angustia, de oscuridad, de paralización de un servicio, sensación de daños.
Y a propósito del blackout del pasado 11 de noviembre de este año (2025), el país sufrió uno de los peores apagones de la historia, el cual generó angustia, desesperación, temor, ya que no solo hubo la paralización del sistema eléctrico nacional, sino que los servicios del Metro y del Teleférico quedaron ciudadanos paralizados y atrapados en su interior. El comercio reportó pérdidas millonarias debido a la falta de suministro eléctrico; así está la Navidad en este momento.
Así como aquel 11 de noviembre, el país y con él sus ciudadanos, se encuentran arropados en una sombra de angustia en estas navidades, sin saber qué cenarán el 24 de diciembre junto a sus familiares. Se ve imposible celebrar las fiestas o simplemente, como dice la parodia recién creada, "de tan mala que está la situación, cenaremos arroz con habichuela". Hoy estamos viviendo la peor Navidad de nuestros tiempos, una Navidad apagada, sin luces, sin brillos y, peor aún, sin dinero.
Esta Navidad nos llega con grandes desafíos, con un crecimiento en la deficiencia del sector eléctrico, un incremento en el costo de la canasta básica de más de 26 mil pesos, que supera por mucho los ingresos de la mayoría de los ciudadanos, limitando así su poder adquisitivo.
Al cerrar este año, el país reporta un incontrolable aumento de la criminalidad y la delincuencia, en donde los planes aplicados no han dado la talla y, por lo visto, al gobierno del PRM se le ha ido de las manos la seguridad ciudadana, haciéndonos presos en nuestra propia casa por el temor de salir y ser atracado o, peor aún, que la delincuencia quite la vida a un ser querido.
¿Y qué decir del cierre del año con la mayor estafa de la historia, afectando la salud del pueblo dominicano con el desfalco de más de 15 mil millones de pesos en el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), (aseguradora de riesgos de salud estatal), por desaprensivos que, más que gerenciar el bienestar de la salud del pueblo, gerenciaron sus bolsillos?
El país está de luto, aún no se recupera y será difícil, ya que aún quedan 36 meses, días y horas de que los inexpertos nos sigan gobernando, continúen sus improvisaciones que han llevado al colapso a nuestro país.
Entraremos a un nuevo año con la angustia de que los servicios que se encuentran en intensivos puedan lograr estabilizarse y pasar a sala de recuperación, lo cual lo dudamos.
Pedimos a Dios Todopoderoso iluminar a nuestro pueblo, que le dé sabiduría, y que, como dice la palabra, cuando el necio gobierna, trae desconsuelo y angustia a su pueblo, como está pasando actualmente. Tenemos la esperanza de que el hombre sabio retorne a dirigir los destinos de nuestro país, para que el país vuelva a sonreír, tener bienestar y ver la luz radiante.
