Santo Domingo Esté, Agenda Oriental: El 27 de febrero, durante un evento celebrado en el auditorio de la Asamblea Nacional, los presidenciables del Partido Revolucionario Moderno (PRM) mostraron lo que se percibió como una exhibición de fortaleza, pero desde la perspectiva del miembro del PRM y comunicador Joel Del Orbe, esa muestra no fue tan sólida como parecía a simple vista. Según Del Orbe, lo ocurrido en ese encuentro refleja más una manifestación de ambición personal que de una verdadera unidad colectiva, algo que debería ser la base de un partido que ocupa el poder.
«Fortaleza o debilidad?» fue la pregunta que planteó Del Orbe en su análisis. Para él, en lugar de mostrar la unidad y cohesión que caracterizan a los partidos sólidos en el poder, se evidenció una división interna que podría tener repercusiones negativas para el PRM si no se maneja adecuadamente. Del Orbe subraya que un partido que aspira a consolidar su liderazgo y gobernar con eficacia debe primero demostrar un frente unido, donde las ambiciones personales no opaquen el bienestar colectivo.
Del Orbe hizo un llamado urgente a la reflexión interna:
También el comunicador del PRM hizo un llamado claro a sus compañeros para que reflexionen sobre la importancia de proteger y cuidar la «marca» del partido. En un momento crucial de cara a futuros retos electorales y la consolidación del poder, la percepción pública del PRM podría verse perjudicada por la falta de unidad interna. Del Orbe advierte que las divisiones internas no solo restan fuerzas al partido, sino que también envían señales equivocadas a la sociedad, que espera un PRM cohesionado y capaz de gobernar sin fracturas internas.
En este sentido, Del Orbe instó a los líderes del PRM a dar pasos concretos para mejorar la imagen del partido. Una de sus recomendaciones fue la de emitir una *nota de prensa profesional* que ayude a gestionar mejor las percepciones del público, aclarando cualquier malentendido sobre los desacuerdos internos y reafirmando el compromiso del PRM con el bienestar colectivo y el fortalecimiento de la democracia. Además, sugirió la redacción de un *artículo de opinión* que brinde un mensaje claro sobre la unidad del partido, refutando cualquier señalamiento que implique fracturas internas o falta de liderazgo.
La importancia de la cohesión para el futuro de Del Orbe concluye su reflexión subrayando que la fortaleza de un partido en el poder no solo se mide por la capacidad de sus figuras individuales, sino por su capacidad de trabajar juntos hacia un objetivo común. La unidad es clave no solo para el presente, sino también para el futuro del PRM, especialmente considerando los retos electorales y políticos que se avecinan.
«Un partido que no sabe mostrar su unidad interna, que no sabe manejar sus diferencias de manera constructiva, corre el riesgo de convertirse en una sombra de lo que alguna vez fue. Debemos proteger nuestra imagen y dar señales claras de que el PRM está listo para afrontar los desafíos con madurez y coherencia», afirmó Del Orbe. Finalmente hace un llamado de advertencia al cuidado de la marca del PRM.