Jesús Colón nuevo Presidente de la cooperativa del ASDE

AGENDA ORIENTAL, SANTO DOMINGO. La historia se escribió rápido, casi sin tiempo para el asombro. En una sesión relámpago,  Jesús Colon el secretario general del Ayuntamiento de Santo Domingo Este pasó, este sábado 24 de enero, de observador institucional a protagonista central: primero fue integrado al Consejo de Administración de la cooperativa y, en cuestión de minutos, electo y juramentado como presidente de la entidad.

Así concluyó la Asamblea General No. XVI, una jornada de cierre agridulce que dejó definida la nueva directiva: Jesús Colón en la presidencia; Miosotis Cerón como vicepresidenta; Elenny Tejeda en la tesorería; Francisco Terrero como titular por dos años; y Estela Manzueta y Sarah Pérez como suplentes por un año cada una.

Detrás del desenlace, sin embargo, se comentan movimientos previos. Versiones internas señalan que la ruta hacia la presidencia habría estado precedida por la retención prolongada de los fondos aportados por los socios, una decisión que afectó sensiblemente la liquidez de la cooperativa y generó un clima de inconformidad silenciosa. Ese contexto terminó erosionando la gestión de la entonces presidenta, Kirsy Hernández, quien asumió el desgaste de una crisis que no había provocado.

El tablero cambió de forma decisiva cuando, pese a que solo estaba prevista la elección de una vacante vencida, el IDECOOP dispuso de manera inusual el adelantamiento del vencimiento de los cargos que expiraban en mayo.

La medida cerró cualquier posibilidad de continuidad institucional y abrió paso a una recomposición interna que facilitó una mayoría casi unánime a favor del nuevo presidente.

En los pasillos se habla de decisiones administrativas tomadas con excesiva discreción, de espacios abiertos sin demasiadas explicaciones y de un proceso donde el silencio pesó más que el debate. Nada se objetó formalmente; todo ocurrió con la cautela propia de los tiempos en que disentir tiene costos.

Los socios, por su parte, miran ahora hacia adelante con una expectativa concreta: que los fondos retenidos sean devueltos a la cuenta de la cooperativa y que lo hagan con los intereses generados durante más de medio año, como gesto mínimo para restablecer la confianza perdida.

Así, mientras una gestión concluye marcada por el desgaste y la pérdida de respaldo, una nueva directiva entra en escena revestida de legitimidad formal, aunque heredando una institución golpeada. En política y en la administración no siempre prevalece quien enfrenta el problema, sino quien llega cuando el daño ya está hecho, o incluso quien lo provocó; y en este caso, todo indica que el nuevo presidente forma parte de estas dos últimas categorías