AGENDA ORIENTAL, SANTO DOMINGO
Por José Paulino
En política, subestimar a un adversario suele ser el primer error estratégico. Y cuando ese adversario no solo practica la política, sino que también la ha estudiado y se ha formado académicamente como politólogo, el margen de error se reduce aún más.
El alcalde Dío Astacio debe recordar que los procesos internos que redefinieron el liderazgo municipal no ocurrieron por casualidad. Fue por presión política, por movimientos estratégicos y por una lectura clara del escenario interno que se produjo la elección interna donde Manuel Jiménez resultó derrotado. Y en ese proceso, el rol de Jorge Frías fue determinante.
Manuel Jiménez, durante el período 2020-2024, intentó enfrentar políticamente a Frías. En las encuestas podía marcar números aceptables —no estaba en la cima, pero tampoco fuera de competencia, sin embargo, en la base partidaria su posicionamiento era débil. Fue ahí donde comenzó la presión estratégica. La política no se gana solo en sondeos; se gana en estructuras, en organización y en control territorial interno.
El resultado es historia reciente: en las elecciones internas de 2024, Dío Astacio logró imponerse frente a figuras como Manuel Jiménez, Adán Peguero y Bertico Santana. Pero detrás de todo proceso electoral hay factores visibles y otros menos evidentes. Las alianzas, las presiones internas y la construcción estratégica pesan tanto como la popularidad.
Por eso, el actual alcalde no debería caer en excesos de confianza. Jorge Frías no es un improvisado. Es un actor político que combina formación académica con práctica territorial. Conoce las dinámicas internas, entiende la psicología del poder y sabe cuándo y cómo mover las piezas.
En política, los enemigos más peligrosos no son los ruidosos, sino los silenciosos; no los impulsivos, sino los metódicos. Y si algo ha demostrado Jorge Frías es que sabe operar con paciencia y precisión.
Gobernar exige liderazgo, pero también prudencia. Ignorar la capacidad de un estratega político puede convertirse, con el tiempo, en un error costoso.
El alcalde Dío Astacio aún está a tiempo de estudiar mejor el tablero y a sus jugadores. Porque en política, quien no entiende a su adversario, termina fortaleciéndolo.


