Dia de Duarte: Un feriado más.

AGENDA ORIENTAL, SANTO DOMINGO.

Por Pablo Román.

Juan Pablo Duarte, padre de la Patria, del discurso a la realidad, del ejemplo al olvido y es que en la praxis, nuestra clase política, no cree en Duarte ni en sus principios e ideales.

Y fue así desde el nacimiento de nuestra República, por eso en vez de elegir a Duarte como presidente, preferimos enviar su visión de gobernanza, hacia el exilio, muriendo lejos de la Patria que el mismo fundó, eso nos recuerda, lo equivocado del ejercicio político dominicano.

Traspolandolo a la situación política actual, nuestro liderazgo aunque profesa a Juan Bosh o a Peña Gómez, en su esencia, eligen por mucho a Balaguer, aunque no lo mencionen de voz, sus acciones lo proclaman, como su modelo de liderazgo a seguir y esto no es un debate sobre seriedad, es meramente, Estado y Poder.

Es que siendo sinceros, el pragmatismo político, nos enseña, que el objetivo de un partido político, es llegar al poder y mantenerse en el poder, por eso el PLD y sus liderazgos hoy divididos, desecharon tan facilmente sus principios Boshistas de 7 meses en el gobierno y se adaptaron al Balaguerismo de 22 años, en el ejercicio del poder, resultado: 20 años al frente de los destinos de la nación.

En el caso del PRM, deja a un lado la antireeleccion de Peña Gomez, modifica sus estatutos, para que su presidente en ejercicio logre mantener al partido en el poder.

En su defensa, luego de lograda la reelección por amplio margen electoral y mayoría aplastante en el congreso nacional, el actual presidente de la República y líder del PRM, ha optado por despojarse de poderes y no buscar un periodo más.

Decisión que le está pasando factura, ya que parte de sus seguidores cercanos, al igual que la inmensa mayoria de políticos dominicanos, rechazan todo modelo duartiano, pues son esclavos del poder y en vez de trabajar por un buen final de sus funciones, de manera ética, han elegido darle la espalda a "su lider", servirse del Estado con la cuchara grande, anteponiendo sus bolsillos, por encima de la confianza del presidente y la de todo un pais, que ve mancillanda la imagen, de un partido político que prometió ser el cambio.

Entonces llegamos a la conclusión, que muchos pudieran encontrarse ofensiva, pero es nuestra realidad, el día de Duarte, es un feriado, pues sus principios, sus ideas, sus objetivos, no son parte de la agenda política nacional.

Juan Pablo Duarte, nunca dejará de ser nuestro héroe y fundador, más nos llega a la mente una pregunta obligada: ¿Cuando será nuestro modelo de liderazgo a seguir?. El país político debe contestarse así mismo esta pregunta, y decidir si Duarte, pasará de ser una ofrenda floral, a convertirse en el estandarte de los dominicanos para gobernar.