AGENDA ORIENTAL, SANTO DOMINGO. El dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Wellington Arnaud, afirmó el miércoles que el liderazgo que aspire a representar la candidatura presidencial de esa organización para 2028 deberá validarse en un proceso democrático, donde será el «Rocky Balboa», que «sin esteroides» obtendrá la victoria con las bases de la dirigencia política.
Arnaud comparó la contienda partidaria con la pelea entre Rocky Balboa e Iván Drago en la película Rocky IV, señalando que, al igual que en esa historia, confía en que la victoria llegará tras una competencia abierta en la que el resultado se definirá en el ring, es decir, en las urnas del partido.
Aseguró que el PRM surgió con el propósito de fortalecer la democracia interna y que, por esa razón, el candidato presidencial debe surgir de un proceso participativo y transparente. En ese contexto, reiteró que el nuevo liderazgo del partido tendrá que legitimarse mediante el voto de los dirigentes y militantes.
Arnaud también se desempeña como director ejecutivo del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa), institución desde la cual ha impulsado proyectos de ampliación y construcción de acueductos en distintas provincias, según informes oficiales del organismo.
De acuerdo con datos divulgados por el propio Inapa y presentados en rendiciones de cuentas del Gobierno, durante la actual gestión se han ejecutado inversiones dirigidas a mejorar el acceso al agua potable y al saneamiento en comunidades rurales y urbanas del país, mediante la rehabilitación de sistemas existentes y la construcción de nuevas infraestructuras hidráulicas.
En el ámbito político, Arnaud recordó que en 2019 participó como precandidato presidencial del PRM, proceso en el que compitió junto al actual presidente de la República, Luis Abinader, y al exmandatario Hipólito Mejía.
Señaló que, tras la convención, respaldó al entonces candidato Luis Abinader y asumió responsabilidades en la campaña electoral en la región sur.
Asimismo, indicó que decidió no participar en la contienda interna de 2024 en respaldo al modelo de dos períodos presidenciales consecutivos, concentrándose en su labor de gestión pública.
El dirigente político sostuvo que, de cara al proceso interno que deberá realizarse previo a las elecciones de 2028, el partido deberá preservar el mecanismo de convención para escoger a su candidato, al considerar que ese método garantiza la legitimidad del liderazgo y fortalece la institucionalidad política.


