AGENDA ORIENTAL, SANTO DOMINGO. Como parte del Mundial de Fútbol México 86, el 22 de junio de 1986, en el Estadio Azteca de la Ciudad de México, se celebró un partido de fútbol inolvidable y extraordinario. Se trató del juego entre Argentina e Inglaterra en cuartos de final que terminó 2 a 1 en favor del equipo sudamericano.
Fue más que una competencia deportiva, porque fue un partido con implicaciones emocionales, históricas, políticas, militares y, sobre todo, con una gran controversia sobre la naturaleza humana y los efectos de la justicia divina.
Argentina venía de perder la guerra de las Malvinas en 1982 bajo la dictadura del general Leopoldo Galtieri. Las Malvinas son un archipiélago de dos islas, a unos 600 kilómetros de la costa del Atlántico Sur de ese país, que son un símbolo de lucha para los argentinos, ya que Inglaterra las ocupa desde 1833.
Argentina ha reclamado la propiedad de las islas desde siempre, pero los ingleses se resisten a entregar un territorio que para ellos es pertenencia de la Commonwealth.
Argentina entró al estadio derrotada en la guerra, pero con un gran dolor porque le habían quitado lo que entendían que le pertenecía y tenían una amplia sed de venganza y deseo de apalear a los ingleses.
El marcador cerró sin goles en los 45 minutos del primer tiempo, pero a los 6 minutos del segundo tiempo, Maradona metería el primer gol del partido, para abrir el marcador 1-0 con el gol más controversial de la historia del fútbol, ya que se comprobó y él mismo admitió cierto tiempo después que metió el gol con la mano.
Pero los árbitros no se dieron cuenta y el engaño no fue descubierto, ya que en esa época no había la tecnología de hoy, ni existía la cantidad de cámaras que permiten ver todas las jugadas desde todos los ángulos posibles; tampoco existía el sistema VAR que hoy permite asistir a los árbitros.
Aunque siempre ha quedado el cuestionamiento ético, lo cierto es que en ese momento, la fanaticada y los jugadores argentinos lo vieron como una muestra de justicia divina y venganza contra los ingleses, y levantaron la moral argentina más allá de las nubes.
A tal punto, que apenas 4 minutos después, el propio Diego Armando Maradona volvería a marcar el segundo gol del partido, para poner el marcador 2-0 a favor de Argentina, con un golazo denominado como “el gol del siglo“ y también como “el mejor gol de la historia de los mundiales“.
Maradona logró esquivar a 5 jugadores ingleses desde la media cancha, incluyendo al portero Peter Shilton, hasta llevar el balón al fondo del arco de la selección inglesa y consagrar el triunfo y la venganza de la Argentina.
Vale destacar que, además de la gran hazaña y habilidad deportiva de Maradona, este gol es imposible recordarlo y repetirlo en nuestras mentes sin la voz del periodista y comentarista uruguayo Víctor Hugo Morales, que hizo también una descripción espectacular y una narrativa extraordinaria, a la altura del propio gol.
Inglaterra logró un gol de cabeza de Gary Lineker en el minuto 81, ya casi al finalizar el partido, pero Argentina se alzó con la victoria y pasó a la semifinal, descalificando a los ingleses.
Hay que destacar que la rivalidad deportiva entre estas dos selecciones tiene su origen desde mucho antes de 1986. Primeramente, el fútbol se fundó en Inglaterra a mediados del siglo XIX y los ingleses fueron por mucho tiempo considerados los principales jugadores de fútbol en el viejo continente, pero los argentinos, descendientes de europeos, siempre fueron como los alumnos que querían superar a los maestros.
Posteriormente, las diferencias entre estas dos selecciones tuvieron también un momento muy ácido, cuando se enfrentaron en el mundial de 1966, en Londres, capital de Inglaterra, en un partido que tuvo 52 faltas. 33 por parte de los ingleses y 19 por parte de los argentinos.
El capitán argentino Antonio Rattín fue expulsado en el minuto 35 del partido y se resistió a salir de la cancha y a protestar frente al árbitro alemán Rudolf Kreitlein, pidiendo un intérprete porque Kreitlein no hablaba español y Rattín no hablaba alemán.
Ante esta situación, el director técnico del equipo inglés, Alf Ramsey, se
Incómodo, llamó “animales” a los jugadores del equipo argentino, lo que provocó que estos lo acusaran de emitir comentarios racistas contra ellos.
Vale recordar que Inglaterra ha sido campeón del mundo una sola vez, y ha ido a la final de la Copa del Mundo también una sola vez, precisamente en el año que se jugó el mundial en su país y que ellos resultaron ganadores del mundial, en 1966, ganándole a la selección de Alemania 4 goles a 2. Si le gana hoy a la selección argentina, sería la segunda vez que Inglaterra iría a una final.
Sin embargo, Argentina ha sido campeón del mundo 3 veces. En el Mundial Argentina 1978, que se jugó en su propio país, ganándole a Holanda 3-1. Volvió a ganar en el mundial México 1986, superando al equipo de Alemania 3-2. Y repitiendo el triunfo por tercera vez en el Mundial Qatar 2022, venciendo en penales 4-2 a la selección de Francia, después de haber empatado 3-3.
Argentina ha jugado en 6 finales de copas del mundo, las tres que señalamos anteriormente, en las que ganó, y en tres ocasiones que perdió, pero quedó como subcampeón del mundo. En 1930, en el primer mundial de fútbol, frente a la selección anfitriona de Uruguay, que perdió 4-2, así como en Italia 1990 y en Brasil 2014, que en ambas oportunidades perdió de Alemania, con el mismo marcador de 1-0.
Hoy, 40 años después, el mundial de fútbol vuelve a poner a la Argentina e Inglaterra frente a frente, no en cuartos de final, sino en una fase más avanzada, en las semifinales, y quien gane de estos dos equipos pasará a la final, para enfrentar a España, y el que pierda le tocará enfrentar a Francia, para disputarse el tercer lugar del mundial.
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