AGENDA ORIENTAL, SANTO DOMINGO. En la dinámica política actual de la República Dominicana, la juventud ha dejado de ser un simple relevo generacional para convertirse en protagonista activa de la transformación institucional. En la provincia Santo Domingo, esa nueva generación dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM) tiene rostro, voz y propósito: el de jóvenes profesionales que combinan preparación académica, vocación de servicio y conexión real con la ciudadanía. Un ejemplo representativo de esa nueva cara es Angelina José.
Con apenas 29 años, Angelina José, oriunda de Santo Domingo Este, Costa del Faro, encarna un perfil que rompe con los esquemas tradicionales de la política: abogada egresada de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), con maestría en Procedimiento Civil, una maestría en Compras y Contrataciones Públicas por la Universidad Nacional de San Martín y un posgrado en Dirección Pública en Barna Management School. Su formación no es un dato decorativo; es la base técnica sobre la cual sustenta su discurso y su práctica política.

Actualmente, se desempeña como Encargada del Departamento de Normas, Reglamentos y Regulaciones del Ministerio de Industria, Comercio y MIPYMES, desde donde impulsa mejoras regulatorias y promueve la eficiencia institucional. Esta experiencia en la gestión pública le permite hablar con conocimiento de causa sobre transparencia, fortalecimiento institucional y desarrollo económico.
Pero la juventud del PRM en Santo Domingo no solo se define por cargos públicos o títulos académicos. Se define también por la capacidad de comunicar, de humanizar la política y de acercar el Estado a la gente. En ese sentido, su proyecto “Con Voz Propia RD” representa una apuesta innovadora: explicar cómo se crean y ejecutan las políticas públicas, visibilizar las historias humanas detrás de los funcionarios y orientar a la ciudadanía sobre el acceso a servicios estatales. En una era de desinformación y desconfianza, comunicar con claridad es también una forma de servir.
Asimismo, iniciativas como “Constitución para Todos” revelan una visión estratégica: formar ciudadanos conscientes desde el bachillerato, fortalecer la cultura democrática y promover el conocimiento de derechos y deberes. No se trata solo de aspiraciones políticas, sino de construir ciudadanía desde la educación.
La cara de la juventud del PRM en la provincia Santo Domingo es, entonces, una combinación de fe, preparación, liderazgo femenino y compromiso con la institucionalidad. Es una juventud que no se limita a la consigna partidaria, sino que busca dejar huellas concretas en la administración pública y en la formación cívica.
Sin embargo, el reto es grande. La juventud política debe demostrar que no solo representa renovación en edad, sino también en prácticas. Transparencia real, rendición de cuentas y coherencia entre discurso y acción serán los verdaderos indicadores de credibilidad.
En definitiva, si el PRM apuesta a consolidar su liderazgo en la provincia Santo Domingo, deberá seguir proyectando perfiles como este: jóvenes con formación sólida, sensibilidad social y capacidad de conectar con una ciudadanía cada vez más exigente. Porque la política dominicana necesita menos improvisación y más preparación; menos promesas y más resultados.


