AGENDA ORIENTAL, SANTO DOMINGO. Expertos reunidos en Punta Cana ponen el foco en el fraude electrónico, la suplantación de identidad, las nuevas amenazas digitales y el papel de la informática forense para investigar el ciberdelito.
Estas aseveraciones fueron dadas a conocer durante el X Congreso de Informática Forense & Ciberseguridad IFC 2026, que reunió a especialistas nacionales e internacionales, con representación de República Dominicana, México, Colombia, España y Estados Unidos, además de la participación regional de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
La agenda oficial reportó representación de seis países y convirtió esta décima edición en un punto de encuentro internacional para analizar la evolución de las amenazas digitales y los desafíos que enfrentan las organizaciones ante un entorno en el que el fraude electrónico, la inteligencia artificial y las nuevas modalidades de suplantación están elevando la complejidad de los incidentes.
Uno de los principales mensajes que deja el encuentro es que la transformación del ciberdelito obliga a pasar de una visión centrada únicamente en la prevención a un modelo que integre detección, respuesta e investigación. Cuando un ataque o fraude ocurre, la capacidad de identificar, preservar y analizar correctamente la evidencia digital resulta esencial para reconstruir los hechos y apoyar los procesos de investigación.
En este nuevo escenario, la inteligencia artificial representa una doble realidad: amplía las capacidades de defensa y análisis, pero también puede ser utilizada por actores maliciosos para perfeccionar técnicas de ingeniería social, automatizar engaños y producir contenidos sintéticos cada vez más convincentes. Esto plantea nuevos retos para bancos, empresas, instituciones públicas y ciudadanos.
Pedro Castillo,CEO de TechnologyInt empresa organizadora del IFC 2026, destacó además la importancia de fortalecer las capacidades de informática forense y de investigación del fraude digital. La preparación técnica, la capacitación especializada, la cooperación entre los sectores público y privado y la adopción de metodologías adecuadas son elementos fundamentales para reducir el impacto del ciberdelito y proteger a sus víctimas.
El Congreso IFC se consolida así como un espacio para conectar la ciberseguridad preventiva con la investigación posterior al incidente, promoviendo una visión integral: prevenir cuando sea posible, detectar oportunamente, responder con rapidez y preservar la evidencia necesaria para investigar lo ocurrido.
“El reto ya no es solamente evitar el ataque. También debemos estar preparados para investigar qué ocurrió, cómo ocurrió, preservar la evidencia y contribuir a que las víctimas puedan obtener respuestas.” Agregó Castillo.
De cara a los próximos años, plantean la necesidad de mantener una conversación permanente sobre fraude digital, identidad, inteligencia artificial e informática forense, fortaleciendo la colaboración regional y el desarrollo de capacidades especializadas frente a un ciberdelito cada vez más sofisticado.
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