AGENDA ORIENTAL, SANTO DOMINGO
ESCRITO POR: Paul Almánzar Hued
Atención, alcalde Dio Astacio.
En política, tan importante como avanzar es saber cuándo detenerse. Hay momentos en los que la grandeza no está en conquistar más espacios, sino en preservar la armonía, respetar los procesos y actuar con visión de conjunto.
En ese contexto, resulta necesario reflexionar sobre las aspiraciones del dirigente y alcalde de SDE Dio Astacio a la presidencia municipal, y las implicaciones que esto podría tener tanto para su liderazgo como para la estabilidad del partido.
El mandato del consenso: una decisión que debe respetarse
La Comisión Nacional de Consenso no es un formalismo; es un mandato claro: construir acuerdos amplios y sostenibles.
Desconocer ese espíritu debilita el proceso y envía una señal innecesaria en un momento donde la unidad debe ser prioridad. El consenso no es opcional; es una directriz para evitar fracturas.
La proporcionalidad del poder
Dirigir la alcaldía del municipio más grande del país ya representa un liderazgo de alto nivel.
Aspirar, además, a presidir la estructura partidaria municipal proyecta una concentración desproporcionada de poder y limita oportunidades legítimas de otros compañeros valiosos.
La política no es acumulación, es equilibrio.
El riesgo de sobreexposición
Hoy más que nunca, la percepción pública importa.
Impulsar una candidatura desde una posición institucional puede generar cuestionamientos innecesarios. La sobreexposición, en este escenario, puede convertirse en un búmeran político.
La prudencia no es debilidad; es estrategia.
Una contienda innecesaria
La realidad interna es clara: las principales fuerzas no respaldan esta aspiración aunque usted perciba erráticamente lo contrario.
En política, los apoyos aparentes suelen diluirse en el momento decisivo, y la posibilidad de una unificación de fuerzas para enfrentar una candidatura aislada es más que probable.
Forzar ese escenario sería un error evitable.
La unidad como activo
El partido ha construido una estructura sólida que hoy se refleja en su participación en el gobierno.
Los sectores que hoy disienten también forman parte de esa estructura: tienen espacios, representación y participación.
Lo sensato es preservar lo que funciona: unidad, estabilidad y dirección clara.
Importante tener en cuenta…
Desistir no es retroceder. A veces, es la forma más inteligente de avanzar.
Para Dio Astacio existe una oportunidad evidente: consolidar su liderazgo desde la alcaldía y proyectarse con madurez hacia el futuro.
No busco nada, no temo perder nada. Solo advierto: quien puede asegurar la alcaldía más importante del país, hoy la pone en riesgo por ego y ambiciones particulares.
Frente a decisiones que responden a intereses individuales, nosotros optamos por la madurez y el interés colectivo. Ahí se define el verdadero compromiso político.
La historia política es generosa con quienes saben leer el momento.
Y este, sin duda, es uno de esos momentos.


