El Prospecto en la Goma Trasera: El Riesgo de Comprometer el Futuro

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AGENDA ORIENTAL, SANTO DOMINGO. 

Por: Julio Cesar Garcia Mazara

En el argot del béisbol dominicano, decimos que un joven está "listo para firma" cuando ha logrado reunir las siete condiciones sagradas: tiene la fuerza, la técnica, la disciplina, las estadísticas, la edad, la limpieza legal y la visibilidad ante los scouts. Es un activo valioso, un sueño a punto de materializarse que representa el futuro de su familia y su comunidad.

Sin embargo, hay una escena que genera profunda inquietud en los entrenadores y mentores: el prospecto que, teniendo el éxito al alcance de la mano, decide subirse a la "cola" de un motor para realizar maniobras arriesgadas en una calle cualquiera. Por el entusiasmo de un momento trivial, por la adrenalina de demostrar destreza en un terreno que no le suma puntos a su carrera, pone en juego un bono millonario y una vida de impacto.

El Paralelismo Político: Dío Astacio y el PRM en SDE

Esta imagen del pelotero impulsivo encaja con precisión en la figura de Dío Astacio en Santo Domingo Este. Dío es, hoy por hoy, ese prospecto con las "cinco herramientas". Tiene el liderazgo, la intención, la preparación y el respaldo popular que lo llevó a la alcaldía. Posee las condiciones para ser un referente de largo plazo en la política nacional, alguien que ya está en el "line-up" principal del país.

Pero, de manera sorprendente, parece estar sucumbiendo a la tentación de "calibrar el motor". Su aspiración a dirigir la presidencia del PRM en Santo Domingo Este, en este preciso momento, es ese movimiento arriesgado que no resulta necesario para su ascenso. Es comprometer su capital político y su liderazgo administrativo por un objetivo que, comparado con la magnitud de su compromiso con la ciudad, resulta secundario e inoportuno.

El Análisis de las 7 Condiciones frente a la Aspiración

Si evaluamos el escenario bajo las mismas reglas que un scout de Grandes Ligas, notamos dónde está el peligro de esta decisión:

  1. Disciplina y Enfoque: Un buen atleta sabe que no todos los turnos al bate son obligatorios. Dío tiene un compromiso sagrado con una ciudad que espera resultados palpables. Desviarse hacia una contienda interna por el control del partido es, en esencia, dispersar la energía que debería estar en el "entrenamiento" diario de la gestión municipal.

 

  1. Rendimiento y Estadísticas: En el béisbol, si descuidas tu promedio por andar en diversiones externas, los scouts lo notan. En la política, las "estadísticas" son la recogida de basura, el bacheo y la seguridad. Si el alcalde se distrae en la política partidaria, sus números en la ciudad podrían empezar a caer.

 

  1. Edad y Proyección: Dío está en su mejor momento. Su proyección no debería limitarse a una estructura municipal del partido; su techo es mucho más alto. Sin embargo, al involucrarse en una lucha de facciones donde "todos se discuten por la moto", se arriesga a un desgaste que acorte su carrera política de manera prematura.

 

  1. La "Moto" de la Discordia: La presidencia del PRM en SDE es esa motocicleta por la que muchos disputan y quieren manejar a toda costa. Hay un ruido ensordecedor a su alrededor. ¿Qué hace un alcalde con una visión de transformación metido en ese forcejeo por el volante, exponiéndose a una caída innecesaria?

El Costo de la "Acrobacia" Política

El riesgo de "calibrar" (hacer caballitos en una sola rueda) es que, aunque demuestres equilibrio, un solo bache en el camino puede ser fatal. Ganar la presidencia del partido le daría un trofeo local, pero perderla —o incluso ganarla a costa de fracturar su propia organización— le restaría la visibilidad positiva que tanto le ha costado construir ante los "scouts".

La gestión de una alcaldía tan compleja como la de Santo Domingo Este requiere las dos manos firmes en el timón del ayuntamiento, no una mano en el ayuntamiento y otra tratando de acelerar la maquinaria partidaria.

Priorizar el Juego Grande

El liderazgo, al igual que el talento en el diamante, requiere de una administración prudente. No se puede ser el "pitcher estrella" y, al mismo tiempo, el que asume riesgos innecesarios en la vía pública solo por el afán de control.

Dío Astacio tiene las mejores intenciones, pero la política de alto nivel exige un sentido del timing perfecto. Poner en riesgo su gestión y su proyección nacional por el control burocrático de una estructura local es una apuesta de alto costo y poco beneficio estratégico.

Es hora de que el prospecto se baje de la cola del motor y se concentre en el juego grande. Santo Domingo Este necesita un alcalde enfocado al 100%, no un líder que comprometa su futuro por querer dirigir una estructura que, en este momento, es solo un accesorio frente a la inmensa responsabilidad de transformar la ciudad. El estadio está lleno y el juego apenas comienza; no es momento de andar calibrando en las afueras.